Una buena manera de reunir fondos fue la venta de números de rifa y remates de pollos asados con papas fritas durante el baile en la localidad de San Guillermo.Así la gente fue ofreciendo al mejor postor quien se quedaba con pollos asados que a esas alturas de la noche ya comenzaba a dar hambre. Los precios de los remates bordeaban los $ 6000 para poder adjudicarse uno de estos.





